Que tanto discutir,
puede que sirviera al final,
cuando sentí que perdí
apareciste, en aquel lugar.
Yo lo daba todo por perdido,
tú me hablabas como si nada,
te quiero y te había querido
y tú lo mismo me expresabas.
Tantas noches en vela,
mil lágrimas en la almohada
sé que sirvieron de algo
porque, ya casi te tengo,
y te amo como a nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario