¿no es eso suficiente?
cada noche recordándote,
¿por qué no te vas de mi mente?
Con un tequila
y haciendo honor a Sabina
puedo tardar en olvidarte
quinientas noches,
y diecinueve días.
Te empiezo a odiar,
aunque estoy dispuesta
a morirme contigo si te matas
y a matarme contigo si te mueres.
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