Persigue lo que eres y lo que realmente quieres.
Porque una vez lo hayas perdido todo, te darás cuenta de lo que en verdad vale la pena, y lucharás por ello, llorarás por tus fallos y gritarás de alegría por tus victorias, ya que, si eso es lo que quieres y lo que eres, tiene un precio INCALCULABLE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario