Estallo en una carcajada,
me miran fijamente a los ojos,
la vista se me nubla de cuando en cuando,
soy feliz por un rato, y otro me derrumbo,
soy como un gato, viviendo sin rumbo.
Dicen que el tiempo lo cura todo,
pero yo no lo considero como una herida,
es, más bien, una cicatriz de guerra, como poco,
un alma destrozada, como mucho, un corazón roto.
Los coches me adelantan, no entienden,
van a su ritmo, no se detienen
cuando sientan como yo, y choquen,
ojalá estén en tierra, y no se demoren.
No le deseo mal a nadie, esto es una pesadilla,
una angustia constante, noche y día,
si ahora todo fuera perfectamente bien,
realmente estaría soñando, pues,
nada puede ir perfectamente bien,
nada, en este imperfecto estrato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario